sábado, 30 de junio de 2012

Jane Eyre - Charlotte Brontë

Las novelas de las hermanas Brontë, como las de Jane Austen, de algún modo pertenecen a la cultura general. Todos hemos oído hablar alguna vez de Sense and Sensivility o Wuthering Heights (Sentido y sensivilidad y Cumbres borrascosas), o hemos visto sus adaptaciones, o una de ellas, al cine o a la televisión. Jane Eyre no es para nada diferente a esas obras en este aspecto. Jane Eyre (pronunciado /ˈɛər/) es un nombre que conocemos y se entremezcla en nuestra inteligencia colectiva con el de Charlotte Brontë, la exitosa hermana de Emily, quien grita sus innovaciones en cuanto a sociedad y feminismo a los cuatro vientos a través del personaje.
No; I should not like to belong to poor people,” was my reply. “Not even if they were kind to you?” I shook my head: I could not see how poor people had the means of being kind; and then to learn to speak like them, to adopt their manners, to be uneducated, to grow up like one of the poor women I saw sometimes nursing their children or washing their clothes at the cottage doors of the village of Gateshead: no, I was not heroic enough to purchase liberty at the price of caste.
Lucía Etxebarria habla en una colección de ensayos titulada La eva futura / La letra futura de la diferencia entre literatura feminista, literatura femenina y literatura de mujeres. Supongo que Jane Eyre es un poco de las tres, i.e. literatura que lucha por los derechos de la mujer, literatura dirigida a un público mayormente femenino y literatura que trata sobre mujeres. Pero eso no debe echar para atrás a nadie, como tampoco lo ha de hacer el hecho de que sea una novela, un romance, una historia de amor en toda regla. Y menos aún ha de echar para atrás el hecho de que esté escrito en el inglés de mediados del XIX. Todo esto se puede superar y aceptar (en el caso de que fuese un impedimento).
Jane Eyre, la protagonista, evidentemente, nos explica su vida desde los 10 años hasta los 20 ó 30. Es decir, tenemos ante nosotros un bildungsroman en toda regla, una novela "comming of age", de desarrollo personal desde la (pre)adolescencia hasta la madurez.
“I like to observe all the faces and all the figures.”
“But do you never single one from the rest—or it may be, two?”
“I do frequently; when the gestures or looks of a pair seem telling a tale: it amuses me to watch them.”
“What tale do you like best to hear?”
“Oh, I have not much choice! They generally run on the same theme—courtship; and promise to end in the same catastrophe—marriage.”
Nos encontramos primero una Jane de ocho años, desposeída de su estatus social, vive con su tía, que la desprecia, y de quién intenta recibir amor de familia. Más tarde, Jane calma su ira, su odio, a través de la piedad de Helen, una mártir cristiana en el más puro sentido de la palabra. Esto sucede en un internado donde tiene que luchar entre el cristianismo de su amiga y la hipócrita fe del director de la escuela.
Jane Eyre, who had been an ardent, expectant woman—almost a bride, was a cold, solitary girl again: her life was pale; her prospects were desolate. A Christmas frost had come at midsummer; a white December storm had whirled over June; ice glazed the ripe apples, drifts crushed the blowing roses; on hayfield and cornfield lay a frozen shroud: lanes which last night blushed full of flowers, to-day were pathless with untrodden snow; and the woods, which twelve hours since waved leafy and flagrant as groves between the tropics, now spread, waste, wild, and white as pine-forests in wintry Norway. My hopes were all dead—struck with a subtle doom, such as, in one night, fell on all the first-born in the land of Egypt.
Aunque el detalle es extremo en el relato, los años pasan rápido en algunos instantes y pasamos a conocer a Jane como institutriz de una pequeña artista francesa acogida por un Mister inglés. Aquí encontramos la segunda figura masculina con la que se encuentra Jane a lo largo de su vida y, éste, también, tiene un concepto diferente de la religión: más a su conveniencia.
“Mr. Rochester, I must leave you.”
“For how long, Jane? For a few minutes, while you smooth your hair—which is somewhat dishevelled; and bathe your face—which looks feverish?”
Es evidente que Jane y Mr. Rochester se enamoran pero las cosas no salen como uno esperaría.
Así que Jane huye y encuentra a St. John (Sinjin) Rivers que es, al fin, la tercera figura masculina de la obra y quién tiene mayor fe cristiana, que realiza.
I am but the incumbent of a poor country parish: my aid must be of the humblest sort. And if you are inclined to despise the day of small things, seek some more efficient succour than such as I can offer.
Estas tres figuras masculinas a las que he hecho referencia tratan de diferente modo a Jane Eyre pero las tres tienen por costumbre tomar decisiones por ella e intentar hundir sus ansias de independencia, ya sea queriendo o sin querer. Es cierto que en ningún momento de la historia vemos que Jane sobrepase lo que una mujer podía hacer en aquella época, pero si vemos cómo, y lo dice, Brontë reclamaba un espacio en el mundo, y en la inteligencia y creatividad, del que no podían disfrutar con normalidad. Las mujeres son objetos bobos a los ojos de los hombres de la época, pero Jane/Charlotte demuestra que no es así, que pueden ser inteligentes y pueden conseguir lo que se les proponga.
“It is a large sum—don’t you think there is a mistake?”
“No mistake at all.”
“Perhaps you have read the figures wrong—it may be two thousand!”
“It is written in letters, not figures,—twenty thousand.”
Así pues, esta historia tiene una parte de reclamo social y feminista y otra de novela romántica (en el sentido amoroso de la palabra), pero también tiene tintes Románticos (del estilo) y de novela gótica (no puede ser menos, siendo hermana de su hermana). Estos símbolos y motivos, comunes algunos a Cumbres borrascosas y otras obras de la época, añaden toques fantasiosos, esotéricos y misteriosos a la obra. Pero ciertamente no son tantos como para considerar que estamos ante una novela gótica (siempre y cuando la comparemos con la de su hermana, por ejemplo, que lo es en el estado puro).
I came down as soon as I thought there was a prospect of breakfast.
Tenemos, pues, una historia de amor cargada de otros elementos. Una historia interesante y, sobre todo, fácil de seguir.
I went into the kitchen of the manor-house, where Mary was cooking the dinner and John cleaning the knives, and I said— “Mary, I have been married to Mr. Rochester this morning.” The housekeeper and her husband were both of that decent phlegmatic order of people, to whom one may at any time safely communicate a remarkable piece of news without incurring the danger of having one’s ears pierced by some shrill ejaculation, and subsequently stunned by a torrent of wordy wonderment.
Por otro lado, habiendo leído El guardián entre el centeno justo antes, Jane Eyre es una ventana de aire limpio: la inglesa es larga y bien escrita, la americana es corta y mal escrita. ¿Por qué la americana es símbolo de rebeldía cuando Holden no se rebela y la otra no lo es cuando Jane constantemente se rebela y lo consigue? Eso es algo que yo no puedo contestar.
  • Nota: 6/10
  • Destaco: el valor con el que Jane actúa y la valentía por decir lo que dice Charlotte. También las descripciones.
  • Algo negativo: viéndolo desde el siglo XXI, es obvio que todo el tema machista es molesto, pero como negativo se podría destacar los elementos fantasiosos románticos que tiene (pero no los románticos en sí, sino los que son poco creíbles).
  • Pantalla: hay una varias adaptaciones, des de 1915 hasta 2011, tanto para la pantalla grande como para la pequeña. Yo no he visto ninguna aún pero me he pedido en la Bibliteca las versiones de 1943 (con Orson Welles como Mr. Rochester), la de 1996 (con Charlotte Gainsbourg como Jane Eyre) y la de 2011 (por ser la más reciente). Por cierto, que es evidente la razón por la que se han hecho tantas adaptaciones, y es que Charlotte Brontë describe muchísimo y es muy fácil ver lo que nos explica.
  • Recomiendo: buscar una edición que tenga anotaciones (como la de Penguin) ya que hay partes escritas en francés y  términos que ya no están en uso. Sin embargo, una versión en libro electrónico, si tu aparato tiene un diccionario integrado (viva Kindle!), es cómoda también (siempre y cuando puedas leer francés y tengas un móvil con Internet cerca por si acaso).

sábado, 28 de enero de 2012

La nieta del señor Linh - Philippe Claudel

Título original: La Petite fille de Monsieur Linh

Hacía tiempo que conocía de la existencia de este libro puesto que lo habían leído en el club de lectura de mi pueblo No participé porque estaba justo empezando a aprender francés y quería esperar a poder leerlo en la lengua original ya que, el autor, es el director de una de las películas que más me ha gustado en mi vida: Il y a longtemps que je t'aime (Hace mucho que te quiero). Cuando en la escuela de francés nos dijeron que ese era el libro de lectura elegido para este año, me puse contento: eso significaba que el lenguaje utilizado era lo suficientemente sencillo para mi tercer curso.
Le vieil home pense à tout cela. Assis sur ce banc qui est devenu, en l’espace de deux jours seulement, un petit endroit familier, un morceau de bois flotté auquel il se serait accroché au beau milieu d’un large torrent, tourbillonnant et bizarre. Et il tient au chaud contre lui la dernière branche du rameau, qui pour l’instant dort de son sommeil sans peur, sans mélancolie ni tristesse, de ce sommeil de nourrisson repu, heureux de trouver la chaleur de la peau aimée, son onctuosité tiède et la caresse d’une voix aimante.
Y es cierto, es un lenguaje sencillo y una historia también sencilla. El señor Linh viene de algún país asiático indeterminado (probablemente Vietnam aunque Google me dice que las palabras que aparecen en la novela son camboyanas) a algún país occidental indeterminado (se supone que Francia aunque teniendo en cuenta que viaja por mar, es más probable algún país Norteamericano, como Canadá (Quebec) o EEUU).
Le vieil homme reste la bouche ouverte, comme si on lui avait parlé d’un miracle. Naître ici, pour lui, cela n’a pas de sens. Il demande ensuite à la jeune fille son prénom. « Sara », répond-elle. Monsieur Linh fronce les sourcils. Il ne connaît pas ce prénom. « Et que veut-il dire, ton prénom ? » S’inquiète-t-il. « Il veut dire Sara, Oncle, c’est tout. Rien d’autre. » Le vieil homme hoche la tête. Il se dit qu’un pays où les prénoms ne signifient rien est bien curieux pays.
En su nuevo lugar de residencia tiene problemas lingüísticos grabes puesto que sólo puede hablar su lengua con la traductora de sevicios sociales. Mientras tanto, está en un centro de internamiento de la aduana. Allí convive con otra gente de su país pero no se relaciona con ellos.
Monsieur Linh sale a pasear y conoce a Monsieur Bark, con quien entabla amistad y a quién consigue tabaco. A todo esto, Monsieur Linh va a todas partes con su nieta, lo único que le queda de su país natal.
Il se souvient du contact de la main du gros homme lorsqu’il l’a posée sur son épaule. Il se rappelle alors qu’il est seul au monde, ave sa petite fille. Seuls à deux. Que son pays est loin. Que son pays, pur ainsi dire, n’est plus. N’est plus rien que des morceaux de souvenirs et de songes qui ne survivent que dans sa tête de vieil homme fatigué.
Esta es la historia de la novela que, hasta el final del todo, no genera muchos cambios. Vivimos el día a día del señor Linh, en el centro, en el banco, de paseo, con su amigo, y en un asilo para ancianos del que escapa en búsqueda de su amigo.
[Atención: spoiler]
No es hasta la última página que entendemos, a través de los ojos de Monsieur Bark, que la nieta del Señor Linh no es más que una muñeca, presumiblemente de su nieta real, que murió en el campo de cultivo que trabajaban sus padres. En ese momento (la última página) te empiezas a plantear un montón de cosas y recorres el libro otra vez, leyendo en diagonal, buscando el lugar en el que dice algo que te haga pensar que la muñeca es en realidad una niña: sí, abre los ojos, pero eso lo hacen muchas peponas también.

La nieta del señor Linh es una historia triste, de soledad, de exilio, de barrera lingüística, de vejez. A través de los ojos de Monsieur Linh aprendemos a mirar al mundo de un modo diferente, con ojos nuevos y renovados. ¿Qué haríamos si todo lo que conocemos desaparece? ¿Cómo nos atrevemos a llamar loco al pobre anciano sólo porqué él intenta aferrarse a lo único que le liga a su tierra natal?
La tierra, para algunas personas, es algo muy importante. Los habitantes de ciudad, cuyo asfalto es el mismo aquí que allí, no pueden entender la importancia que tienen algunos pasajes de la novela. Aunque no he sido exiliado he sido inmigrante y se viven ciertas emociones que no se pueden explicar.
La desolación que vive el señor Linh se contagia y, con razón, pues hemos aprendido algo.
  • Nota: 6/10
  • Destaco: la suavidad con la que ocurren los eventos. El modo en que Claudel nos induce pensamientos que luego tenemos que rebatir.
  • Algo negativo: el final queda muy abierto, no sabemos nada de lo que pasará. Además, depende de la atención que le prestes, pasa muy desapercibido. Yo necesité ayuda.
  • Recomiendo: si puede ser, leerlo en francés. El lenguaje es sencillo y ameno.

martes, 29 de noviembre de 2011

Todo está iluminado - Jonathan Safran Foer

Título original: Everything Is Illuminated

Hay libros que se mantienen en tu memoria y en tu espíritu como una mancha de café en una camisa blanca. Pero la mancha te la has hecho un día que te lo pasaste bien y por eso no puedes simplemente echarle lejía o tirar la camisa; te gusta recordar aquél día y este souvenir apoya ese recuerdo y lo t
mantiene despierto.
Todo está iluminado es una de esas novelas para mí.
Suddenly Yankel was overcome with a fear of dying, stronger than he felt when his parents passed of natural causes, stronger than when his only brother was killed in the flour mill or when his children died, stronger even than when he was a child and it first occurred to him that he must try to understand what it could mean not to be alive –to be not in darkness, not in unfeeling– to be not being, not to be.
Yo trabajaba en un hotel londinense. Un conocido actor americano (conocido, que no famoso), estaba alojado con su mujer, con quién mantenía conversaciones de vez en cuando. Un día me dijo que me gustaría este libro, teniendo en cuenta que tenía que ver con Europa del Este. Yo no dije nada, ella se había confundido pues yo le había hablado de mi pareja, que sí era entonces de por allí. Sin embargo le hice caso y lo compré.
He couldn't bear to live, but he couldn’t bear to die. He couldn’t bear the thought of her making love to someone else, but neither could he bear the absence of the thought. And as for the note, he couldn't bear to keep it, but he couldn’t bear to destroy it either.
Lo he leído ya varias veces y es una de esas maravillas que, si tienes la suerte de caer en su tela de araña, cada vez que lo leas te resultará una obra bien diferente.
Está escrita a tres voces, o dos, mejor dicho, pero hay tres partes definidas que se entrelazan para formar todo un conjunto. Jonathan es una americano judío que viaja a Ucrania en busca de Augustine, una mujer que le salvó la vida a su abuelo por lo que pudo escapar a América, conocer a su abuela, etc. Para ello contrata una agencia especializada, o eso hacen creer porque son bastante cutres, que le llevará a Trachimbrod, el shtetl (poblado) donde creció su abuelo. Le acompañan Alex, que hace de traductor, y su abuelo que conduce. Ah, y Sammy Davis Jr. Jr., un chucho que el abuelo usa como perro guía, porque dice que está ciego (pero no lo está).
So she had to satisfy herself with the idea of love –loving the loving of things whose existence she didn't care at all about. Love itself became the object of her love. She loved herself in love, she loved loving love, as love loves loving, and was able, in that way, to reconcile herself with a world that fell so short of what she would have hoped for. It was not the world that was the great and saving live, but her willingness to make it beautiful and fair, to live a once-removed life, in a world once-removed from the one in which everyone else seemed to exist.
Las veces que la he leído, lo he hecho siempre en inglés por lo que no sé si la versión en español está bien traducida pero el lenguaje es muy importante en esta obra. Alex estudia Inglés en la universidad pero, a pesar de que parece poder hablarlo, en realidad usa palabras poco apropiadas, o demasiado apropiadas. Por ejemplo, del perro dicen que es el seeing-eye bitch: 'bitch' es la terminología correcta para decir perro hembra, pero su uso extendido como insulto convierte el nombre en chiste; lo más correcto hubiera sido decir 'guide dog. Como esta, hay muchas ocasiones en que Alex usa sinónimos fuera de lugar.
“No,” she said, and she said no as if it was any other word from any other story, not having the weight it had in this one.
Además, tenemos el ucraniano, el ruso y el yidis para conformar toda una serie de enredos lingüísticos con fin humorístico.
Como he dicho, hay varias voces y es que Alex nos cuenta por un lado, en forma novelada, toda la historia desde que Jonathan Safran Forer (el personaje), o Jonfen como le llama él, llega a Ucrania hasta que termina su viaje; y por otro, en forma epistolar, nos cuenta su vida y como ha cambiado todo desde el viaje, muchos meses después de la partida de Jonathan. Además, tenemos una historia folclórica e inventada sobre el shtetl de Trachimbrod que escribe Jonathan y le envía a Alex. Las cartas que Jonathan le responde no las tenemos. Suponemos, pues, que Jonathan ha recopilado la historia del viaje que ha escrito Alex, las cartas que le escribe y su propia historia para poder crear este libro. Además, aparecen alguna que otra voz durante la narración.
She was a Gypsy. He was a Jew. When she held his hand in public, something he knew she knew he hated, he created a reason to need it to –to comb his hair, to point at the spot where his great-great-great-grandfather split the gold coins onto the shore like golden vomit from the sack– and would then insert it in his pocket, ending the situation.
Es posible leer cada parte independientemente pero para mí es mejor leerlo tal y como lo encontramos, aunque eso haga que alguna vez te quedes hasta las tantas leyendo porque quieres saber qué pasará y para eso has de leer los otros capítulos que hay en medio. Pero esa es la gracias, ¿no?
La parte folclórica es muy colorista y original. Nos explica la vida de Brod, una niña que salió del río Brod cuando el carruaje de Trachim B a lo mejor sí o a lo mejor no cayó en el río. A partir de ahí, hay muchas aventuras llenas de el imaginario judío y la creativa mente de Foer.
Es tierno y lleno de magia. Hay momentos en los que ríes y otros en los que lloras. Es una novela que vale mucho la pena y un autor al que seguir.
“Have you ever witnessed anyone in this photograph?"
“No.” She said. “No.” I saw a tear descend to her white dress. It too would dry and leave a mark.
“Have you ever witnessed anyone in the photograph?” I inquired, and I felt cruel, I felt like an awful person, but I was certain that I was performing the right thing.
“No,” she sad, “I have not. They all look like strangers.”
I periled everything.
“Has anyone in this photograph ever witnessed you?”
Another tear descended.
“I have been waiting for you for so long.”
I pointed to the car. “We are searching for Trachimbrod.”
“Oh,” she said, and she released a river of tears. “You are here. I am it."
  • Nota: 10/10
  • Destaco: la imaginación del autor en los pasajes folclóricos judíos y los elementos metalingüísticos que encontramos.
  • Algo negativo: que se acabe.
  • Pantalla: hay una adaptación con Elijah Wood. Es una preciosa película pero que, desafortunadamente, cambia algunas cosas y deja toda la parte folclórica de lado.
  • Recomiendo: leerla en el orden que viene y con música judía de fondo.

martes, 31 de mayo de 2011

Martes con mi viejo profesor - Mitch Albom

Título original: Tuesdays with Morrie

A veces, la opinión que tienes de una historia va directamente relacionada con la comparación con la historia que leíste justo antes. Supongo que es lo que me ha pasado con este libro: lo he leído justo después de leer The Heart is a Lonely Hunter. Comparar estas historias es totalmente absurdo. La obra de McCullers es lenta, densa, descriptiva y cargada de literatura; la historia de Albom, por el contrario, es rápida, ligera, fácil de leer y periodística. Podríamos decir que son totalmente opuestas pero en ambas el sentimiento de tristeza te abarca y te acompaña.
Si bien al leer a McCullers sabes que es ficción, con Tuesdays with Morrie sabes, desde incluso empezar a leer, que el héroe de la historia, Morrie Schwartz, va a morir en algún momento de la narración. No es nuevo en la Literatura (con mayúsculas) saber de antemano cómo acaba una obra (algún día debería hablar de Soy Julia, de Antonio Martínez), tampoco lo es que la tragedia final sea real --aunque lo que le rodea no lo sea. Sin embargo, de algún modo, aunque parezca demasiado sencillo y poco elaborado, este libro te llega hasta lo más hondo: Morrie es una persona encantadora, eso lo aprendes enseguida.
La historia describe como el autor, tras muchos años sin hablar con su profesor favorita, se entera de su enfermedad terminal y decide visitarlo. Cuenta como, martes tras martes, hablan sobre diferentes aspectos de la vida; es, realmente, la última lección o la última tesis que hacen juntos.
I glanced around Morrie’s study. It was the same today as it had been the first day I arrived. The books held their same place on the shelves. The papers cluttered the same old desk. The outside rooms had not been improved or upgraded. In fact, Morrie really hadn’t bought anything new –except medical equipment– in a long, long time, maybe years. The day he learned that he was terminally ill was the day he lost interest in his purchasing power.
So the TV was the same old model, the car that charlotte drove was the same old model, the dishes and the silverware and the towels –all the same. An d yet the house had changed so drastically. It had filled with love and teaching and communication. It had filled with friendship and family and honesty and tears. It had filled with colleague and students and meditation teachers and therapists and nurses and a capella groups. It had become, in a very real way, a wealthy home, even thought Morrie’s bank account was rapidly depleting.
Entre los temas de los que hablan está, evidentemente, la muerte, pero también la religión, la familia, el amor, la edad, la cultura, el dinero y un gran etcétera. Lo cierto es que no estoy de acuerdo con la mayoría de las opiniones de Morrie. Es una de esas personas que, si tuviera hoy menos de treinta, sería un piesnegrista, un backpacker, un hippie de esos que creen que la vida es de color de rosa e intentan convencerte de que comprar tetrabrik es malo para la Madre Naturaleza (y hablan de la Madre Naturaleza como si realmente saliésemos todos de su vientre, como si fuese un ente real --si te paras a pensar, ¿cual es la diferencia con creer en dios?). Morrie demuestra una filosofía de la bondad: perdona, ama, sé bueno, no malgastes el tiempo, disfruta de la vida, etc. Y sí, yo también pienso muchas cosas como él, al igual que también prefiero comprar plástico a brik, porque contamina menos, pero no me dedico por ello a decirlo como si fuese dogma de fe. Claro, que yo no tengo setenta años y estoy destinado a una cama. Está claro que aquello de que el diablo sabe más por viejo es cierto, pero ¿porque seas mayor te piensas que nos hemos de creer todo lo que digas?
Quizás soy de una generación en la que hemos aprendido a tomar nuestras decisiones: veo las generaciones anteriores a la mía que repiten errores, hechos y hasta modos sin pensar en las causas ni en las consecuencias; observo las generaciones siguientes y..., mejor ni lo describo.
El caso es que sí, esta historia novelada me ha tocado la fibra (echo de menos a mi abuelo, eso está claro) seguramente porque ya estaba triste tras leer a McCullers y no conseguir llorar por el sopetón que te da todo. Pero no estoy seguro de porqué ha tenido el éxito que ha tenido.
“Ahhhh, it’s my buddy,” he would say when he saw me, in that foggy, high-pitched voice. And it didn’t stop with the greeting. When Morrie was with you, he was really with you. He looked you straight in the eye, and he listened as if you were the only person in the world. How much better would people get along if their first encounter each day were like this –instead of a grumble from a waitress or a bus driver or a boss?
Los bestsellers, ya se sabe, no tienen porqué ser los que mayor calidad tienen. El lenguaje sencillo hace que se use como aprendizaje del inglés. Hasta ahí bien, pero por qué se usa como material en universidades americanas, es algo que no comprendo.
No quiero dar la impresión de que me creo más listo que nadie, porque no lo soy. Pero yo tengo mis opiniones y, hasta que no se me demuestra lo contrario, las mías son las únicas válidas --eso no hace que no respete las tuyas, claro.
Un día, viendo a Punset en la tele con mi hermana, nos miramos sorpendidos porque lo que había dicho era algo absurdo totalmente. No recuerdo qué era, pero desde entonces ni él, no mucha gente, me parecen tan interesantes.
En definitiva, una teoría no tiene porqué ser la correcta sólo porque no exista otra. O algo así, era la frase.
No quiero desanimar a nadie a leer la historia, pero tengo claro que no es un libro que vaya a recomendar a alguien que busque en él literatura o la Vedad. Sin embargo, para mejorar el inglés, adelante.
  • Nota: 4/10
  • Destaco: la facilidad de lectura: hacía tiempo que no leía una novela en dos sentadas.
  • Algo negativo: mis opiniones son mías por lo que no quiero contradecir las de los demás, pero si buscas auto-ayuda o dogma, mejor coge la Biblia.
  • Pantalla: hay una peli dirigida por Mick Jackson, con Hank Azaria y Jack Lemmon, pero aún no la he visto.
  • Recomiendo: leerla si buscas aprender inglés o si quieres hacer un viaje en tren más ameno.

domingo, 1 de mayo de 2011

El Principito - Antoine de Saint-Exupéry

Título original: Le Petit Prince

El Principito es uno de los libros que más veces he leído, si contamos las veces que mi hermana me lo leyó cuando yo era pequeño. Quizás incluso es el primer libro que me regalaron (de los que aún conservo) –y es de segunda mano, lo que le da un valor añadido.
Les grandes personnes ne comprennent jamais rien toutes seules, et c’est fatigant, pour les enfants, de toujours leur donner des explications.
No sé cuándo fue la anterior vez que me lo leí, pero debió ser en mi adolescencia, cuando tuve una época en la que me dio por leer todo cuento que caía en mis manos, y recuperar los de mi infancia. Pero me lo he vuelto a leer porque estoy yendo a clases de francés: era un deber, pero para mí era más un placer.
J’ai ainsi au, au cours de ma vie, des tas de contacts avec des tas de gens sérieux. J’ai beaucoup vécu chez les grandes personnes. Je les ai vues de très près. Ça n’a pas trop amélioré mon opinion.
No hace falta realmente que explique de qué va este cuento, porque todos lo hemos leído, o por lo menos tenemos una vaga idea de que un pequeño hombrecito, de cabellos dorados, pantalones de campana y pajarita, vivía en un pequeño planeta donde no tenía nada más que una flor.
Il ne put rien dire de plus. Il éclata brusquement en sanglots. La nuit était tombée. J’avais lâché mes outils. Je me moquais bien de mon marteau, de mon boulon, de la soif et de la mort. Il y avait, sur un étoile, une planète, la mienne, la Terre, un petit prince à consoler !
Bajo mi punto de vista, el mundo se divide en dos tipos de personas, según cómo interpreten el final del cuento. Yo soy de los que creen en el Principito, de los que están seguros de que si mirásemos al cielo, muy lejos, y pudiésemos identificar el asteroide B-612, podríamos verle ahí, regando su planta.
Para mí, los que le encuentran otro final, deberían callárselo, como quien se calla un pensamiento maligno.
Les grandes personnes, bien sûr, ne vous croiront pas. Elles s’imaginent tenir beaucoup de place. Elles se voient importantes comme des baobabs.
Leerlo otra vez me ha llenado de ternura. Lloré y me sentó muy bien. Lloré en francés, que no sé cómo será. Pero es que la bondad y la gracia de este pequeño viajero hace que el pecho se te llene de sentimientos. De todo tipo de sentimientos, porque la tristeza y la rabia también son sentimientos.
–Je suis content, dit-il, que tu sois d'accord avec mon renard.
Comme le petit prince s’endormait, je le pris dans mes bras, et me remis en route. J'étais ému. Il me semblait porter un trésor fragile. Il me semblait même qu'il n'y eût rien de plus fragile sur la Terre. Je regardais, à la lumière de la lune, ce front pâle, ces yeux clos, ces mèches de cheveux qui tremblaient au vent, et je me disais: ce que je vois là n’est qu’une écorce. Le plus important est invisible…
Comme ses lèvres entr’ouvertes ébauchaient un demi-sourire je me dis encore: « Ce qui m’émeut si fort de ce petit prince endormi, c’est sa fidélité pour une fleur, c’est l’image d’une rose qui rayonne en lui comme la flamme d’une lampe, même quand il dort… » Et je le devinai plus fragile encore. Il faut bien protéger les lampes : un coup de vent peut les éteindre…
Et, marchant ainsi, je découvris le puits au lever du jour.
Si bien Lewis Carrol escribió Las aventuras de Alicia en el país de las Maravillas para niños (creo recordar que eran niñas), está claro que lo que cuenta es más bien para adultos. Lo mismo sucede con El Principito, que contiene elementos que un niño difícilmente pueda comprender. Pero a la vez, ésta obra de arte, contiene elementos que un adulto difícilmente pueda entender. Supongo que has de ser un poco de los dos, para poder llegar hasta el fondo. Cuando yo era niño, me sentía un poco demasiado maduro para mi edad; ahora me sucede a la inversa. Quizás, de otro modo, no podría sentir al Petit Pince en mi interior.
Et je compris ce qu’il avait cherché !
Je soulevai le seau jusqu’à ses lèvres. Il but, les yeux fermés. C'était doux comme une fête. Elle était née de la marche sous les étoiles, du chant de la poulie, de l'effort de mes bras. Elle était bonne pour le cœur, comme un cadeau. Lorsque j’étais petit garçon, la lumière de l'arbre de Noël, la musique de la messe de minuit, la douceur des sourires faisaient ainsi tout le rayonnement du cadeau de Noël que je recevais.
  • Nota: 10/10
  • Destaco: lo que podríamos llamar la filosofía de la buena voluntad que muestra y enseña.
  • Algo negativo: N/A, si eres de los que creen en el Principito, no hay pegas.
  • Pantalla: existe alguna adaptación, dice la Wikipedia, pero no he visto nada. Sé que hay dibujos, que los pasaban hace unos años por la tele, pero tampoco los he visto recientemente. También hay diversas grabaciones; yo tengo la versión de Jean-Louis Trintignant que está muy bien, enternecedora. También hay secuelas, pero son de autores varios.
  • Recomiendo: es evidente que es un libro que se usa para el aprendizaje del francés, pero es que algunas ediciones españolas tienen errores (tengo una edición bilingüe y otra española, y en ambas hay errores de traducción).

miércoles, 27 de abril de 2011

El corazón es un cazador solitario - Carson McCullers

Título original: The Heart is a Lonely Hunter
He had never known just how much Antonapoulos understood and what he was thinking. Now in the big Greek’s expression Singer thought that he could detect something sly and joking. He would shake his friend by the shoulders until he was very tired and explain thing over and over with his hands. But nothing did any good.
Siempre he dicho que me gustan las películas en las que no pasa nada, en las que lo importante es la carga emocional. Esto también afecta a los libros; si está bien escrito, no me importa que las páginas se sucedan las unas a las otras sin que ninguna gran aventura ocurra.
(…) the thought of the violin kept worrying her. She could never have made it like a real one –and after all those weeks of planning the very thought of it made her sick. But how could she have been so sure the idea would work? So dumb? Maybe when people longed for a thing that bad the longing made them trust in anything that might give it to them.
Además, últimamente he leído mucho por deber y, de este modo, no aprecio los libros del mismo modo: en cada párrafo estoy buscando la crítica literaria (y esto no es realmente lo que hago aquí). Pero con esta novela de McCullers, me he podido dejar llevar.
But all the time –no matter what she was doing –there was music. Sometimes she hummed to herself as she walked, and other times she listened quietly to the songs inside her. There were all kinds of music in her thoughts. Some she heard over radios, and some was in her mind already without her ever having heard it anywhere.
Hace ya algunos años que el club de lectura de la biblioteca de mi pueblo leyó esta novela. Yo la pedí en inglés pero llegó sólo una semana antes de la tertulia. No me acabé el libro, quizás tampoco estaba yo en el momento más apropiado para leer algo así. Quizás, es algo que sólo se tiene que leer cuando hay paz, cuando hay amor, cuando hay felicidad.
He sat very still and with his hands in his pockets, and because he did not speak it made him seem superior. What did the fellow thing and realize? What did he know?
Este año he podido retomar la lectura, o mejor dicho, reiniciarla. Al fin y al cabo, los detalles son tan numerosos que releerlos es una buena idea. Y mientras leía esta maravilla de novela, pensaba "Y con sólo 23 años la escribió". La dureza que expresa es propia de alguien que ha sufrido mucho, o que ha vivido también mucho.
‘The things they have done to us! The truths they have turned into lies. The ideals they have fouled and made vile. Take Jesus. He was one of us. He knew. When he said that it is harder for a camel to pass through the eye of a needle than for a rich man to enter the kingdom of God –he damn well meant just what he said. But look what the Church has done to Jesus during the last two thousand years. What they have made of him. How they have turned every word he spoke for their own vile ends. Jesus would be framed and in jail if he was living today. Jesus would be one who really knows. Me and Jesus would sit across the table and I would look at him and he would look at me and we would both know that the other knew. Me and Jesus and Karl Marx could sit at a table (…).
Como he dicho, en la novela no suceden muchas cosas. La trama es sencilla: existe un sordomudo Singer al que se le acoplan personas para usarle, de algún modo, de sicoterapeuta. Así, tenemos a Mick, la niña soñadora; Biff, el observador propietario de un bar; Dr Copeland, el idealista doctor negro; y Blount, el alcohólico agitador socialista.
‘I wonder has Harry still got his gold piece,’ Spareribs said.
‘What gold piece?’
‘When a Jew boy is born they put a gold piece in the bank for him. That’s what Jews do.’
‘Shucks. You got it mixed up,’ she said. ‘It’s Catholics you’re thinking about. Catholics but a pistol for a baby soon as it’s born. Some day the Catholics mean to start a war and kill everybody else.’
Las vidas de estos personajes a veces se cruzan, pero no llegan a ir por la misma calzada. Biff siente un cariño hacia Mick que ni él mismo sabe describir, quizás sus ganas de tener hijos que no ha podido realizar. Blount y el Dr Copeland tienen unos ideales socialistas o marxistas comunes, pero no llegan a estar de acuerdo.
Mister Singer was the only one who seemed to know what it was all about. Maybe this was because he didn’t hear that awful noise. His face was still calm, and whenever Bubber looked at him he seemed to get quieter. Mister Singer was different from any other man, and at times like this it would be better if other people would let him manage. He had more sense and he knew things that ordinary people couldn’t know. He just looked at Bubber, and after a while the kid quieted down enough so that their Dad could get him to bed.
De hecho, en un momento en que los cuatro, que por separado no paran de hablarle al sordomudo, se encuentran y no son capaces de empezar una conversación. Singer, que ya tiene suficientes problemas con la ausencia de su amigo Spiros, y con tener que leerles los labios cuando cada uno modula de un modo totalmente diferente, no comprende como no existe la comunicación entre ellos.
‘Some of you young people here this morning may feel the need to be teachers or nurses or leaders of your race. But most of you will be denied. You will have to sell yourselves for a useless purpose in order to keep alive. You will be thrust back and defeated. The young chemist picks cotton. The young writer is unable to learn to read. The teacher is held in useless slavery at some ironing-board. We have no representatives in government. We have no vote. In all of this great country we are the most oppressed of all people. We cannot lift up our voice. Our tongues rot in our mouths from lack of use. Our hearts grow empty and lose strength for our purpose.’
El leitmotiv de la obra es, precisamente, la lucha del hombre contra la soledad: todos los personajes se sienten solos, ya sea porque lo están de verdad, porque lo buscan a pesar de que no lo quieren, o porque se lo encuentran aun cuando tienen mucha gente alrededor.
Those ugly memories wove through his thoughts during the first months like bad threads through a carpet. And then they were gone. All the times that they had been unhappy were forgotten. For as the year went on his thoughts of his friend spiraled deeper until he dwelt only with the Antonapoulos whom he alone could know.
A parte de este tema, la música, la violencia, la religión, la política y la heroicidad aparecen continuamente en la historia, pero lo hacen como elementos habituales de la vida (incluso la violencia) y no como temas centrales.
Mick handed Doctor Copeland a cup of coffee mixed with watery milk. The milk gave the drink a grey-blue sheen. Some of the coffee had sloshed over into the saucer, so first he dried the saucer and the rim of the cup with his handkerchief. He had not wanted coffee at all.
Lo más importante de la historia es, creo, la descripción de este Deep South (Sur profundo estadounidense) en el que nos encontramos. Es duro, a ratos, pero nada que no se pueda superar. Al fin y al cabo, la vida también es dura (sobre todo en aquél momento, en aquella zona).
Somehow he remembered that the awning had not yet been raised. As he went to the door his walk gained steadiness. And when at last he was inside again he composed himself soberly to await the morning sun.
  • Nota: 9/10
  • Destaco: la descripción prácticamente cinematográfica que realiza.
  • Algo negativo: el principio es ameno pero llega un momento en que te encallas. Es importante seguir, porque las últimas cien o cien y algo páginas las leerás de un tirón.
  • Pantalla: existe una versión dirigida por Robert Ellis Miller. En vez de suceder en la Depresión, la película se sitúa en los 60. Esto comporta muchos cambios: no hay referencias políticas (Marxismo, Socialismo, Nazismo) que tantas páginas llena en el libro. Hay muchos cambios y recomiendo no verla justo después de haber leído el libro, si acaso unos meses más tarde. Sin embargo, la simplificación de algunos personajes hace más cómoda la narración. También hay obras de teatro.
  • Recomiendo: estar de buen humor cuando la leas, sino te puedes entristecer. Si la lees en inglés, es un lenguaje algo más difícil que lo que estamos acostumbrados, y a veces es complicado seguir el "Black English" pero vale mucho la pena para no perder ni un ápice de la mágia que tiene.

martes, 29 de marzo de 2011

Una lectora poco común - Alan Bennett

Título original: The Uncommon Reader

Antes de hablar de esta novela corta, debo decir que no soy monárquico. Siempre he dicho que soy republicano juancarlista que, aunque parezca incompatible, no lo es. Sin embargo, por alguna razón, he tenido un apego por la realeza británica. Sí, Diana, claro, pero no soy el único. Pero luego está Enrique VIII, que no es que me caiga bien (¿es posible que te caiga bien alguien muerto que no conoces?), pero me interesa mucho toda la era Tudor (claro, la serie la he visto entera, pero todo empezó bastante antes, cuando fui a Hampton Court por primera vez).
‘She’s not a popular author, ma’am.’
‘Why, I wonder? I made her dame.’
Mr Hutchings refrained from saying that this wasn’t necessarily the road to the public’s heart.
No es la primera vez que leo algo sobre el hecho de leer. El libro de Hanff trataba, básicamente, sobre eso. Pero estamos ante una novela de ficción. Los hechos que en ella se explican no han pasado (que sepamos, claro), a diferencia con aquélla. Así que nos encontramos con una retahíla de autores, que se mencionan a veces sin especificar (llevando a confusión). Hanff mostraba su interés preciso por algunas obras, pero era algo genuino. Bennett, a mi parecer, intenta hacer un homenaje a sus autores favoritos. Claro está, a veces tiene que meter algunos a presión para facilitar la narración.
‘How did you find it, ma’am?’ asked Mr Hutchings.
‘Dame Ivy? A little dry. And everybody talks the same way, did you notice that?’
‘To tell you the truth, ma’am, I never got through more than a few pages. How far did Your Majesty get?’
‘Oh, to the end. Once I start a book I finish it. That was the way one was brought up. Books, bread and butter, mashed potato –one finishes what’s on one’s plate. That’s always been my philosophy.’
La historia, aunque extraña, es sencilla. La reina Isabel II (Elizabeth) un día pasea sus perros, se le escapan y se meten en una biblioteca móvil. Allí, ante la mirada sorprendida del bibliotecario y de Norman, uno de los cocineros de la corte (o más bien el friegaplatos), se ve obligada a coger prestado un libro: sería de mala educación no hacerlo. Como lo sería no leerlo - ¡hasta el final!
Nor was Mr Hutchings much help, except that when he mentioned dogs as subject that might interest Her Majesty it reminded Norman of something that he had read that could fit the bill, J. R. Ackerly’s novel My Dog Tulip. Mr Hutching was dubious, pointing out that it was a gay book.
‘Is it?’ said Norman innocently. ‘I didn’t realise that. She’ll think it’s just abut the dog.’
Así, la reina entabla amistad con Norman. Una amistad difícil porque no es honesta y libre, sino que viene encajada dentro de las imposiciones tanto de clase, como de posición, como de poder.
Nor initially did she discuss her readings with anyone, least of all in public, knowing that such a late-flowering enthusiasm, however worthwhile, might expose her to ridicule. It would be the same, she thought, is she had developed a passion for God, or dahlias. At her age, people thought, why bother? To her, though, nothing could have been more serious, and she felt about reading what some writes felt about writing, that it was impossible not to do it and that at this late stage of her life she had been chosen to read as others were chosen to write.
¿De dónde sale todo esto? Está claro que la reina lee, pero ¿qué lee? Seguramente todo lo que lee son versiones abreviadas o resúmenes para poder tener las conversaciones, o hacer los discursos, cuando nombra al escritor en cuestión caballero de la Orden o lo que sea. La idea de que los reyes no hacen nada, me parece absurda. No sé cuál es la agenda que tienen y supongo que hacer limpieza no está entre las faenas, pero lo que está claro es que de cosas se ocupan. Y en este caso, una reina con tanto poder, seguro que tiene un día a día muy atareado. Por lo tanto, ¿acaso lee por placer?
‘I think of literature’, she wrote, ‘as a vast country to the far borders of which I am journeying but cannot possibly reach. And I have started too late. I will never catch up.’
Ese es el motivo de toda la historia: la reina, a los setenta y todos años descubre la pasión por leer. Una pasión tardía y que la absorbe. Todos los que somos asiduos lectores hemos pasado por eso, pero suele ser en la adolescencia cuando queremos escapar de nuestra realidad (estar peleado contra el mundo es común a todos los adolescentes).
… seeing the blue- and pink-jacketed volumes ranged along her desk, the Queen thought they looked almost edible and straight out of a patisserie window.
Pero si cambias tus rutinas, tomas notas de todo lo que se te pasa por la cabeza, y desatiendes tus tareas, cuando tienes una cierta edad, enseguida piensan que estás perdiendo la cabeza.
‘I was giving the CH once, I think it was to Anthony Powell, and we were discussing bad behaviour. Notably well behaved himself and even conventional, he remarked that being a writer didn’t excuse one from being a human being. Whereas (one didn’t say this) being Queen does. I have to seem like a human being all the time, but I seldom have to be one. I have people to do that for me.’
Conociendo la trayectoria del autor, es difícil no pensar que hay algo de crítica a la casa real. Pero yo quiero pensar que en realidad sí que es un homenaje, pero a todo el lector que, como la protagonista de esta historia, somos reyes y emperadores de Fantasía tan pronto abrimos un libro.
  • Nota: 7/10
  • Destaco: las facilidad con la que te metes en la historia.
  • Algo negativo: le falta mucha descripción. Realmente parece como si el autor pretendiera hacer una obra de teatro, más que una novela. Sería lógico viendo su carrera literaria.
  • Pantalla: no existe una adaptación cinematográfica de la novela, pero en el club, hemos visto The Queen, de Stephen Frears que, además de ser frantástica y con la espléndida Helen Mirren, trata a la Reina en un momento en que tiene que tratar con su lado más humano.
  • Recomiendo: es una historia muy corta y con un lenguaje muy sencillo. Muy adecuada para iniciarse en el inglés. También, no vale la pena preocuparse por los autores mencionados: son un mero objeto, no importa no conocerles.